Cómo aprendemos
Aprender es transformar una idea hasta poder trabajar con ella.
Tau diseña experiencias donde los conceptos se observan, representan, conectan, construyen y ponen a prueba en diferentes contextos.
Ocho principios, un mismo movimiento
No es una secuencia rígida: cualquier paso puede volver a cualquier otro cuando aparece nueva información.
Partir de preguntas y fenómenos
Cuando es apropiado, iniciar con un problema, una observación, un dato, una contradicción, una decisión o un modelo incompleto.
Construir representaciones
Moverse entre lenguaje, notación, diagramas, gráficas, tablas, geometría, código y simulaciones.
Formalizar
La intuición no reemplaza la precisión. La formalización organiza y extiende la comprensión.
Construir
Programar, modelar, derivar, simular, diseñar, demostrar o implementar.
Validar
¿Tiene sentido? ¿Cómo lo sabemos? ¿Qué supuesto usamos? ¿Qué pasa en casos límite? ¿Qué evidencia lo contradice?
Iterar
Revisar solución, representación o modelo a partir de nueva información.
Generalizar
Extraer relaciones más amplias que la del caso concreto.
Transferir
Usar la estructura en un problema diferente.
Itera: un marco en desarrollo.
Tau está formalizando una metodología propia. La tratamos como una hipótesis pedagógica sujeta a evaluación y refinamiento, no como una fórmula cerrada. No forzamos un acrónimo antes de tener suficiente experiencia con varios cursos.
Herramientas para pensar, no sólo para entregar tareas.
Evaluar más que la respuesta final.
Una evaluación de Tau puede mirar la explicación, la representación, la modelación, la estrategia, la exactitud, la validación, la comunicación y la transferencia. La respuesta correcta es una parte, no el total.